LAS CUATRO TIERRAS

Podría extenderme mucho hablando sobre el rico mundo de las Cuatro Tierras, sobre sus curiosidades e historia, pero eso destriparía el misterio de la saga y creo que es mejor que lo descubráis en sus páginas. En su lugar, haré un resumen lo más reducido posible que quizá despierte vuestra curiosidad por este lugar tan mágico y especial que rodea a Nathan y Juliah y a su fascinante historia de amor. Porque todo es importante. La ambientación es importante e influye en su relación.

Las Cuatro Tierras, también llamado en la saga el otro lado, es un mundo paralelo que coexiste con el mundo de fuera. Nadie, excepto los elegidos para traspasar la entrada, saben de su existencia ni pueden saberlo. Lo conforman cuatro reinos: las Tierras del Norte, las Tierras del Sur, las Tierras del Este y las Tierras del Oeste. Cada una de estas tierras está en un punto cardinal. El otro lado es un mundo peculiar y muy especial lleno de magia y seres de todo tipo donde el equilibrio es muy frágil.

Los elegidos del mundo de fuera pertenecen a uno de los reinos, al que tienen que servir fielmente, formando parte de una determinada clase social que tiene un cometido específico. Allí, en ese otro lado, conviven con los habitantes originarios que han nacido en las Cuatro Tierras, tanto los amigables como los enemigos. Hubo un tiempo en que las Cuatro Tierras era un mundo pacífico, pero desde hace un tiempo, debido a la enorme ambición de algunos reyes sin escrúpulos que solo buscan el poder más absoluto, se ha vuelto un lugar muy peligroso.

Historia


Las Cuatro Tierras es un mundo con mucha más historia y antigüedad que el mundo de fuera. Esto se debe a que, si bien son dimensiones paralelas, la duración del tiempo es distinto. Un día en las Cuatro Tierras equivale a una hora del mundo de fuera, lo que hace que el otro lado sea mucho más viejo. Ambos mundos son muy diferentes. Mientras que nuestro mundo de fuera es moderno y avanzado, las Cuatro Tierras se han quedado ancladas en un agujero de tradiciones, normas y leyes que se ven aún más arraigadas por la división de clases sociales.

Durante la mayor parte de su historia, la paz imperaba en las Cuatro Tierras, donde regía un respeto mutuo entre los Cuatro Reinos que mantenía un equilibrio de armonía. Prueba de ello es que los cuatro castillos que pertenecen a cada territorio se ubican a una distancia semejante y equidistante del Bosque de los Cuatro Puntos Cardinales, lo que facilitaba las relaciones diplomáticas entre los reinos. Sin embargo, desde hace algunos siglos, con la llegada de Kádar y Orfeo, y su enorme ambición por el poder absoluto, las Cuatro Tierras se volvieron un lugar adusto y peligroso, especialmente para todo aquel que pertenece al Norte.

Los cuatro elementos


Los reinos de las Cuatro Tierras tienen unas particularidades que los diferencian del resto y un elemento mágico que los caracteriza. Esos elementos son un tesoro para cada reino, ya que son su seña de identidad y los dotan de un poder particular. Norte: fuego, Sur: agua, Este: tierra, y Oeste: viento. Así, el elemento del Norte es el Fuego del Poder; el del Sur, el Agua de la Vida; el del Este, la Tierra Sagrada; y el del Oeste, el Viento de los Espíritus. Todos esos elementos deben permanecer en su reino para mantener el equilibrio de las Cuatro Tierras. Cada reino es el responsable de cuidar, custodiar y proteger su elemento, momento en el cual los guerreros, sacerdotisas o magos entran en juego.

El Bosque de los Cuatro Puntos Cardinales


Tal y como indica su nombre, ese bosque es el epicentro desde donde parten los cuatro puntos cardinales que conforman las Cuatro Tierras. Desde él, los elegidos del mundo de fuera acceden a los cuatro reinos. Para ello, deben traspasar la puerta que se abre en el bosque del mundo de fuera del cual proceden.

Los elegidos del mundo de fuera


No todos los que habitan las Cuatro Tierras son originarios de allí. Algunos del mundo de fuera, los elegidos, nacen con un don específico que les vincula a las Cuatro Tierras, donde desempeñan un papel según la clase social a la que pertenezcan. El don se activa a los doce años, momento en el cual sienten la llamada de las Cuatro Tierras, lo que les obliga a acudir al bosque que les corresponde, y la puerta hacia ese lado se abre para ellos. Los elegidos se ven obligados a vivir una doble vida, pues deben mantener en secreto la existencia de las Cuatro Tierras para no poner en peligro a sus familias, pero también para proteger el otro lado. Dependiendo del estatus al que pertenezcan, pueden permanecer en las Cuatro Tierras más o menos años, incluso si son de una clase superior pueden acceder a la vida eterna.

Las clases sociales


En las Cuatro Tierras existen unas clases sociales muy marcadas y estrictas que rigen desde el principio de los tiempos. Dichas clases sociales se dividen básicamente en:

―Servidumbre: es el escalafón más bajo de la pirámide social. En algunos reinos son esclavos sin derechos, aunque en otros reciben un buen trato.

―Guerreros: están prácticamente al mismo nivel que la servidumbre en cuanto a derechos. Los guerreros están destinados únicamente a servir a su reino con sus dotes para la lucha. Su función es proteger al reino y a su correspondiente elemento fuera de la ciudadela, es por esa razón que no se les permite ninguna distracción. Un guerrero no puede tener pareja a no ser que sea con otro guerrero. La relación de un guerrero con alguien de un estatus superior está terminantemente prohibida.

―La plebe o el pueblo: es el siguiente peldaño en la pirámide. La gente del pueblo hace su vida normal en la ciudadela de su reino, normalmente ajena a todas las triquiñuelas que se cuecen tras el telón de las esferas superiores.

―Protectores: ya en mitad de la pirámide social, tienen un cargo importante, entrando en la categoría de estatus superior. Su función también consiste en proteger al reino, pero como caballeros que son, su principal tarea es la de proteger y custodiar a la clase superior. A diferencia de los guerreros, desempeñan esta función únicamente dentro de la ciudadela, para estar más cerca de la realeza.

―Consejeros: son los miembros más próximos en lo personal a la realeza, estando en el mismo escalafón que un mago o una sacerdotisa. También pertenecen al llamado estatus superior. Su función, como su propio nombre indica, es aconsejar y guiar a la realeza para su toma de decisiones. También representan a su rey o reina en su ausencia.

―Sacerdotisas y magos: son un apoyo muy importante para la realeza y el reino por sus dotes para la magia, lo que les confiere de una excelente posición. No todos los magos y sacerdotisas tienen el mismo grado de poder, lo que también crea conflictos y rivalidad entre ellos. Solo el más poderoso es capaz de manejar y tocar los elementos.

―Nobleza: terratenientes, condes, duques… en las Cuatro Tierras también existen.

―Realeza: en este caso son los cuatro reyes que rigen en las Cuatro Tierras, aunque también hubo mujeres monarcas.

Estas clases sociales se dividen en las llamadas de estatus inferior y estatus superior, entre las que existe una brecha enorme y muy rígida en lo relativo a derechos, siendo los de las clases inferiores los más perjudicados. También influye en las relaciones, pues alguien de un estatus inferior jamás puede relacionarse más allá de su cometido con alguien de un estatus superior.

Las Tierras del Norte


- Rey o reina: Eudor.
- Castillo: un sencillo aunque brillante castillo de color rojo.
- Consejeros: los Siete Sabios.
- Elemento: Fuego del Poder.
- Protectores: son algo así como caballeros.
- Guerreros: guerreros tipo ninja.
- Sacerdotisa o mago: sacerdotisa Juliah, la Sacerdotisa del Fuego. 

El Norte es un reino pacífico desde el principio de los tiempos, gracias a que su rey, Eudor, siempre ha abogado por la paz. Sin embargo, él y los suyos están en constante alerta debido a su elemento: el Fuego del Poder. Tal y como muestra su nombre, es el elemento más poderoso de las Cuatro Tierras, y puede hacer de todo aquel que lo posee un ser indestructible e invencible si sabe manejarlo, por esa razón, algunas personas andan tras él con múltiples argucias para robarlo. Orfeo era uno de ellos. Un único robo del fuego en toda su historia, ultrajado por este rey, mantiene una rivalidad con el Sur, si bien las circunstancias lograron una tregua recientemente. El Norte protege su elemento con fervor, utilizando a sus magníficos guerreros. Eudor trata bien a su pueblo y es muy querido por él. Su ciudadela se ubica en la densidad del bosque, oculta entre la espesura.

―Los Siete Sabios: cada uno de ellos tiene una peculiaridad que le diferencia de los otros seis, aunque destaca Igor, por ser el más sabio y sensato. Eso ha hecho que Eudor le haya dotado de liderazgo dentro de ese peculiar grupo encargado de aconsejarle.

―Guerreros: Los guerreros del Norte son los más hábiles y fuertes, debido a su excelente técnica en artes marciales. Con una vestimenta semejante a la de un ninja, son sigilosos y veloces, expertos en el arte del camuflaje, así como unos excepcionales rastreadores que se conocen las Cuatro Tierras como la palma de su mano. Se valen de armas de todo tipo típicas de las artes marciales.

Las Tierras del Sur


- Rey o reina: Orfeo.
- Castillo: de estilo rococó, azul.
- Consejeros: Tulio.
- Elemento: Agua de la Vida.
- Protectores: se asemejan a militares.
- Guerreros: guerreros anfibios.
- Sacerdotisa o mago: los magos Romo y Petrus.

Cuando la fallecida reina Ethellion regía, la situación, y la reputación, era bien distinta. El pueblo del Sur es humilde y trabajador, pero su rey, Orfeo, ha hecho que este reino adquiera mala fama. Sometido por su monarca, y por sus altísimos impuestos, sus gentes intentan sobrevivir como pueden mientras este vive en el lujo y la opulencia. Sin embargo, Orfeo quiere más, lo que le ha acarreado más de una guerra a las Tierras del Sur. Su elemento es el Agua de la Vida, un agua que es capaz de revivir a un enfermo moribundo que sufra cualquier enfermedad. La ciudadela se asienta en una pequeña isla a la que se accede por medio de una estrecha y peligrosa pasarela.

―El Reino de las Sirenas: es otra parte más de las Tierras del Sur. Hace años hacía un único reino junto con el terrestre, pero tras la muerte de Ethellion, regente en aquel entonces de la totalidad del territorio, el Reino de las Sirenas se independizó parcialmente, pasando a ser un territorio anexo que convive junto con el reino de Orfeo gracias a una tregua.

―Guerreros: los guerreros del Sur presentan una peculiaridad, y es que son capaces de vivir tanto fuera del agua como dentro. ¿Cómo? Se transforman en unos seres acuáticos de lo más curioso. Son guerreros hábiles y escurridizos. Utilizan unos poderosos y afilados tridentes como arma.

Las Tierras del Este


- Rey o reina: Damus.
- Castillo: de estilo árabe, verde esmeralda.
- Consejeros: varios.
- Elemento: Tierra Sagrada.
- Protectores: se asemejan a caballeros árabes.
- Guerreros: gigantes.
- Sacerdotisa o mago: carece.

El Este eran unas tierras prósperas donde Damus reinaba con responsabilidad y seriedad. Pero dicho rey, amado por su pueblo, hace tiempo que ha perdido la cabeza, haciendo de su reino un sitio dominado por un estrambótico caos. Su ciudadela es conocida por su impresionante castillo de estilo árabe ubicado en las más escarpadas montañas, haciendo de él un sitio muy inaccesible, sobre todo en invierno. Su elemento es la Tierra Sagrada, la cual tienen muy bien escondida.

―Guerreros: tienen la capacidad de transformarse en enormes gigantes de piedra cuya máxima habilidad es la fuerza bruta.

Las Tierras del Oeste


- Rey o reina: Kádar.
- Castillo: tétrico y negro, aunque originalmente era malva.
- Consejeros: sin consejeros actualmente. 
- Elemento: Viento de los Espíritus.
- Guerreros: espectros.
- Sacerdotisa o mago: la Bruja Negra o Bruja del Oeste: Yezzabel.

Las Tierras del Oeste eran un territorio verde lleno de esplendor, donde olía al aroma de la naturaleza. Hoy en día, con el reinado de Kádar, la maldad lo ha ido tiñendo de oscuridad y tinieblas, de miedo y terror. Los espíritus vagan desconsolados, buscando un sosiego y un descanso que jamás encuentran. Huele a iglesia vieja y a muerte. La maldad de Kádar no tiene límites. En el Oeste no hay una ciudadela propiamente dicha, sino que sus habitantes se disgregan en diferentes tribus y poblados más o menos grandes con diferentes culturas y etnias. La nobleza vive en parcelas más extensas o más pequeñas donde tienen instalado su hogar. El castillo del Oeste se ubica cerca del Bosque de los Cuatro Puntos Cardinales, en medio de un desierto que antiguamente había estado dominado por un denso follaje. El elemento del Oeste es el Viento de los Espíritus, temido por ser capaz de llevarse al más allá a cualquier ser.

―Guerreros: los guerreros del Oeste son los temibles espectros, unos seres espeluznantes del más allá. Son muy fuertes y unos guerreros muy peligrosos.

Las leyes de las Cuatro Tierras


En las Cuatro Tierras imperan muchas leyes, pero hay una que destaca entre todas, la ley de las leyes: la Ley Real de las Cuatro Tierras. Firmada por los Cuatro Reyes tras una guerra de clases, solo se puede abolir si uno de los firmantes quiere romperla.

La Ley Real de las Cuatro Tierras establece varias reglas cuyo incumplimiento se considera un delito de cárcel, destacando una que es la más importante: la prohibición de cualquier relación entre personas de distinta clase social.

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