MIS APUNTES DE EL ÁRBOL DE LOS ELFOS

Cuando empecé a perfilar en mi mente El Árbol de los Elfos lo hacía con la idea de relatar cuatro historias de amor en un único libro, todo englobado en un mundo de fantasía, como es habitual en mis novelas. Pero cuando empecé a escribir la primera historia, entre Jän y Noram, enseguida me di cuenta de que esa idea iba a ser toda una utopía. Jän y Noram requerían más páginas, y supe que con el resto de parejas me ocurriría lo mismo. Así que, ante escribir cuatro historias de amor cortas, rápidas y mediocres en un solo libro, preferí hacerlo en una saga de cuatro novelas para desarrollarlas bien. Ese es el motivo por el que El Árbol de los Elfos terminó siendo concebido como saga.
El Árbol de los Elfos es una saga de fantasía y romance dentro del Young Adult, donde las historias de amor de las cuatro parejas protagonistas son el epicentro principal de toda la trama, conjugándose con la fantasía y la acción que se mueve en la obra. Las cuatro historias de amor se distribuirán en las cuatro novelas, por lo que cada libro será protagonizado por una de las parejas, las cuales tendrán que cumplir a la vez con su parte de la misión para salvar el planeta. En la obra también hay un componente ecológico muy importante, pues toda la acción gira en torno a ese problema que también hará pensar al lector sobre nuestro futuro si no hacemos nada para evitarlo.
Así, la primera parte de El Árbol de los Elfos es amor, es pasión, es erotismo, es ecología, es medioambiente, pero también es R&B, rap, hip hop, es un vistazo a la problemática de los barrios bajos, de los guetos, una crítica al abuso de clases sociales, un puñetazo contra toda clase de racismo y una defensa de las relaciones multiraciales.
Jän y Noram han sido muy importantes para mí en este último año. Si con Sol y Luna tuve luces y sombras (si bien logré superarlas), con El Árbol de los Elfos ha sido todo lo contrario. Escribir esta primera parte ha sido toda una gozada para mí desde el primer párrafo hasta el último, tanto en lo personal como en lo profesional, y gracias a Jän y Noram he recuperado mis ganas de escribir, he vuelto a ilusionarme con cada línea. Ha sido regresar un poco a mis orígenes del Young Adult, pero con el respaldo de la experiencia y la madurez como bastón de apoyo. Quizá donde más se note esa madurez sea en las escenas eróticas, donde me he atrevido a ser un poco más explícita, aunque manteniendo mi elegancia de siempre.
El sexo en mis obras
Si vienes siguiéndome desde el principio, ya sabrás que mis libros tienen una parte erótica muy importante. ¿Qué es un romance sin sexo, verdad? Es como que falta algo ahí y se queda cojo, como una comida sin sal, o al menos es mi opinión personal. La erótica tiene una parte fundamental en mis obras, desde Despertar hasta El Árbol de los Elfos. Sin embargo, como también habrás notado, hay una evolución evidente en mi forma de describirlo desde entonces. Ahora que llevo ya varios años escribiendo, y que soy más madura, me siento más segura y confiada a la hora de expresarlo, sin avergonzarme, sin tanto prejuicio. Tal vez haya gente a la que esta evolución no le guste tanto, pero creo sinceramente que mis escenas eróticas siguen siendo hermosas, sensuales y elegantes, donde siempre prima por encima de todo lo que están sintiendo los personajes en ese momento, sus sentimientos y emociones, su conexión, tanto física como espiritual, porque para mí hacer el amor con la persona que amas es unirte a esa persona en todos los sentidos, tanto físico como espiritual, eso es lo más importante para mí y es lo que dejo reflejado ante todo y sobre todo en mis escenas eróticas, siempre ha sido y será así. Esa también es la razón de que mis escenas eróticas sean largas y bien detalladas, porque mis personajes hacen el amor, y hacer el amor es sentir ese cosquilleo mágico mientras le desabrochas los botones a tu pareja, o mientras esta hace algo tan sencillo como pasar los dedos por tu rostro, o mientras te besa por el cuello, es sentir cada caricia, cada beso, cada paso, como algo vibrante y único. Pero también me gusta imprimar esas escenas de fuerza. Ahora ya no me da tanto reparo describir justo lo que veo, sin miedo a mencionar ciertas palabras condenadas por tabús estúpidos. Sí, el clítoris se llama clítoris, y el pene se llama pene, sin más, no tiene por qué ofendernos, ¡es su nombre! Por supuesto me gusta utilizar la sutileza y siempre la usaré, es mi sello, pero de vez en cuando también me gusta permitirme la licencia de ser un poco más explícita. Espero que mis escenas eróticas os gusten y os lleguen al corazón, que os hagan sentir miles de emociones junto a sus protagonistas. Las he escrito con mucho respeto y tratando siempre de ser lo más refinada posible para demostrar que, utilizadas bien, en un buen contexto, bien hecho, con una buena ambientación, se pueden mencionar ciertas palabras sin dejar de ser elegante y sensual.
La trama principal


El tronco de la trama principal en el que se mueven los protagonistas es el desastre ecológico en un mundo que mezcla un futurismo oscuro con la fantasía más épica, derivando, además, en una brecha aún más marcada entre las clases sociales de los diferentes seres que lo habitan, así como un entramado mafioso que intenta hacerse con el poder.
La raza humana ha destruido a la Tierra debido a su modo de vida, dejándola sin árboles. Ese desastre ecológico ha derivado en una cadena apocalíptica que ha destruido el planeta, dejándolo, incluso, sin oxígeno. Gracias a la ayuda de los elfos, y a sus Ciudades Oxígeno, las dos razas han logrado sobrevivir al desastre. Pero la vida de la Tierra pende de un cada vez más frágil hilo. Los trece Guerreros Elfos deben acudir a la importante misión de salvar el planeta cuando los Buscadores al fin hallan una pista que les lleva hacia el Árbol de los Elfos, el árbol originario que pobló la Tierra de árboles y vegetación millones de años atrás. Sin embargo, Rebast, un elfo corrupto, irrumpe drásticamente en escena tratando de estropear ese cometido. A partir de entonces la misión se convierte en una cuenta atrás en contra de Rebast y el cronómetro cada vez más fatídico de la Tierra. Los trece Guerreros Elfos deben dividirse en cuatro grupos para acudir a cuatro emplazamientos élficos diferentes a fin de concluir la misión.
En ese escenario se mueven Jän y Noram, nuestra primera pareja alfa. Jän es una chica muy inteligente, aplicada y perseverante. Cuando está decidida por algo, nada la retiene, nada la detiene. Sin embargo, solo una cosa consigue confundirla y aturdirla. Alguien. Noram, ese chico mitad elfo mitad humano del que se ha enamorado locamente siendo tan solo una niña. La arrolladora personalidad del guerrero zorro, la inexplicable y atrayente magia que ambos desprenden cuando están juntos, y una tensión sexual desbordante que no es capaz de eludir, hace que la cabeza de Jän siempre dé vueltas y se perturbe. Aunque hay un problema. Rilam, el guerrero caballo, el mejor amigo de ambos, también está enamorado de ella, y ninguno quiere herirle. Noram no da el paso, y por eso Jän tampoco. Eso hace que desde niños Noram y ella hayan iniciado un juego secreto consistente en miradas íntimas, caricias ocultas y disimuladas y un tonteo lleno de insinuaciones que ninguno llega a traspasar. Pero todo sufrirá un cambio para Jän cuando Noram decide irse con la intención de no volver. A partir de ahí, Jän luchará con uñas y dientes para no perder al amor de su vida, y entonces todo ese lenguaje corporal, ese juego secreto que los dos empezaron de niños, detonará su sensualidad y erotismo del todo.


Tramas secundarias
El la primera parte de El Árbol de los Elfos existe una trama secundaria en el paraíso oculto que empieza caminando paralelamente hasta fundirse con la trama principal, llegando a formar parte de la misma. También, esta a lo largo de toda la saga, iremos descubriendo otra subtrama relacionada con Rebast de la que ya vamos viendo algo.
―La reina Prosa y el príncipe Sorpra: El grupo de Jän y Noram se encontrarán con otro submundo completamente diferente en el paraíso oculto, donde gobierna una estrafalaria reina junto a su hijo, el príncipe Sorpra. Todo dará un giro de ciento ochenta grados para Jän cuando descubra que algo la une a esas tierras. Algo que tiene que ver con ella misma, con su forma de hacer las cosas, y que quizá afecte a su relación con Noram.
―Rebast: Noram deberá enfrentarse a su mentor, quien ha sido corrompido por una creciente ambición y por las mafias humanas. Además, Rebast oculta varios secretos.
Como ves, El Árbol de los Elfos tiene mucho que ofrecernos todavía, ¿te apuntas a este viaje con mis cuatro parejas alfas? ¡No puedes perdértelo!
