EL MUNDO DE MIS ELFOS

«El mundo ya había dejado de ser lo que era desde hacía muchos años. Eso es lo que siempre me decía mi tía, pues yo apenas tenía recuerdos de lo que era un árbol, el mundo que yo conocía era muy distinto. Incluso mi propia tía, ya en sus años jóvenes, había visto cómo los bosques, otrora frondosos y espléndidos ante nuestros antepasados, se habían ido extinguiendo a manos de los humanos. A pesar de los avisos, de las advertencias de la Tierra, de nuestros consejos, ellos habían desafiado a la Madre Naturaleza con su modo de vida egoísta, inconsciente y egocéntrico, la habían herido de muerte. Los elfos habíamos hecho todo lo que había estado en nuestra mano, pero una vez iniciado el desastre, ni siquiera nuestra magia pudo hacer nada».

El mundo que se presenta en El Árbol de los Elfos es un mundo apocalíptico, puesto que el planeta está devastado por el ser humano. La trama de toda la obra se desarrolla en esa ambientación, donde la ausencia total de árboles ha desencadenado una serie de catástrofes, entre las que se incluye la ausencia de oxígeno. Obligados por la urgente situación, los elfos han tenido que tomar medidas, creando las llamadas Ciudades Oxígeno, para que la raza humana, y la suya propia, pueda sobrevivir hasta que cumplan con la imposible tarea de encontrar el Árbol de los Elfos. Allí, en esas Ciudades Oxígeno, los elfos conviven con los humanos en mayor o menor armonía. Sin embargo, también existen lugares élficos repartidos por todo el globo terráqueo.

En este mundo que mezcla un futurismo oscuro con la fantasía urbana y épica donde el amor es el epicentro y el protagonista principal de toda la trama, también existe una brecha entre las clases sociales de los diferentes seres que lo habitan, así como un entramado mafioso que intenta hacerse con el poder para seguir lucrándose.

El planeta Tierra

El escenario en el que nos movemos en El Árbol de los Elfos es desolador. La raza humana ha ignorado los sabios consejos de los elfos durante miles de años y han seguido con su modo de vida consumista y destructor. Para cuando se dan cuenta, la Tierra ya está devastada. Ya no hay árboles, y sin árboles, la vida, la Tierra, se va marchitando rápidamente. La raza élfica trata de enmendar ese error buscando el Árbol de los Elfos, pero, al no hallarlo, el final del planeta es ya inminente. Sin embargo, los humanos, junto con Rebast a la cabeza, han iniciado un proyecto en otro planeta para mudarse allí. ¿Conseguirán los elfos encontrar el árbol que salvará a la Tierra? ¿Tendrán sus habitantes que rendirse y mudarse a otro planeta? Esa será la controversia y la razón de una batalla de protocolos y misiones donde el dinero y los intereses económicos son más feroces que nunca.

El Árbol de los Elfos

Según las creencias de los elfos, hace millones de años la Madre Naturaleza pobló la Tierra de árboles a partir de un único ejemplar, el primero de los árboles, el padre de todos los árboles: el Árbol de los Elfos. Por esa razón, es un ente con vida propia extremadamente importante y vital para la raza élfica. La Madre Naturaleza les encargó su cuidado, custodia y protección; para ello, los primeros elfos lo ocultaron en un lugar secreto durante todos estos años. Pero ahora lo necesitan más que nunca, pues ese árbol es el único que puede devolverle los árboles al planeta.

Curiosidades sobre mis elfos

Para que puedas comprender mejor el mundo de El Árbol de los Elfos y todo lo que te voy a contar, primero te pondré al corriente del tipo de personajes que te vas a encontrar. Porque mis elfos no son como el resto de elfos. Mis elfos presentan algunas peculiaridades que los diferencian de los elfos clásicos de otros libros de fantasía (también maravillosos, claro está). En esta sección describiré algunas de ellas, otras me gustaría que fueras descubriéndolas en las novelas.

Elfos urbanos: mis elfos están lejos de los descritos con capas y ropajes de fantasía. Al moverse en un mundo urbano futurista, y haberse mezclado con los humanos, mis elfos son hombres y mujeres, chicos y chicas, que visten, se expresan y viven acorde al ámbito en el que residen, mimetizándose por completo con la época y la situación que les ha tocado vivir. Son elfos, pero modernos y futuristas. Incluso los uniformes de los Guerreros Elfos han sido adaptados y se asemejan al de un militar de raza humana.

Poderes: todos los elfos gozan de ciertos poderes, pero únicamente tres tipos de elfos tienen poderes totales: los Guerreros Elfos, los Buscadores del Árbol y los elfos con cargos importantes. Según su posición en la pirámide social y su estatus, ese grado de magia será mayor o menor.

Don de guerrero: tan solo los Guerreros Elfos tienen este don, el cual ha sido entregado por la mismísima Madre Naturaleza para que lleven a cabo su cometido.

Herramientas de los Guerreros Elfos: esta es una de las cualidades extra de este tipo de elfos que forma parte de su don. Tal y como su nombre explica, son herramientas mágicas que los Guerreros Elfos pueden utilizar para hacer su día a día más fácil durante una misión, como la creación de bolsas mágicas donde guardar sus pertenencias que aparecen o desaparecen a su antojo, o el transporte levitante de sus armas en una zona más cómoda y segura.

Don espiritual: es un don exclusivo de los Buscadores. Gracias a él, pueden sentir la presencia del Árbol de los Elfos con mayor o menor intensidad, dependiendo de la proximidad del árbol.

Poderes de los elfos con cargos importantes: tales como mandatarios, los miembros del Consejo de los Elfos, el Gobernador o elfos de la realeza. Estos elfos presentan el mayor grado de magia, estando en primer lugar los elfos de la realeza, quienes gozan de una magia suprema imposible de superar.

La política y las jerarquías élficas

A pesar del mundo catastrófico que se presenta en la obra, todavía hay lugar para las jerarquías, aunque con alguna diferencia con respecto a nuestro mundo real actual. Los humanos siguen con su política tradicional, que prácticamente no ha cambiado nada, sino que a lo largo de los años ha ido a peor. Se trata de una clase política cada vez más corrupta donde en realidad mandan las mafias, cuyo único objetivo es lucrarse. Los elfos tratan de mantenerse al margen, y tienen sus propios mandatarios.

El Gobernador: es el máximo mandatario de los elfos, el elfo con más poder político. Su principal función es dirigir y moderar al resto de mandatarios de elfos que se distribuyen por las Ciudades Oxígeno, si bien solo él tiene la última palabra y nada se aprueba hasta que él no lo hace.

El Consejo de los Elfos: está formado por los elfos de más edad y más sabios. Se encargan de aconsejar, pensar y buscar soluciones para todo problema. Son muy respetados por la comunidad élfica.

Los Buscadores: descendientes de los primeros protectores y poseedores de un gran poder espiritual que los conecta con el Árbol de los Elfos, son los encargados de buscarlo por todo el planeta.

Los trece Guerreros Elfos: tocados por la magia de la Madre Naturaleza, y dotados con el poder de las estrellas, son los elegidos para la protección del Árbol de los Elfos y del planeta. Cada guerrero pertenece a una constelación y tiene un don característico. Los Guerreros Elfos también poseen más fuerza y agilidad.

Las siete Ciudades Oxígeno

Las Ciudades Oxígeno fueron creadas por los elfos cuando este empezó a ser muy escaso debido a la falta de árboles. Los elfos cerraron las ciudades con más árboles supervivientes creando una burbuja que aloja y retiene el oxígeno, pero la carencia era tal, que solo fueron capaces de cerrar siete ciudades. La ubicación de dichas urbes está directamente relacionada al número de árboles supervivientes, de modo que están distribuidas por todo el planeta, aunque eso evitó migraciones descontroladas y masivas. De momento, solo os hablaré de algunas Ciudades Oxígeno e iré agregando más datos en esta sección conforme vaya publicando el resto de novelas de la saga.

Krabul: Es la capital de todas las Ciudades Oxígeno, donde vive el Gobernador de los elfos y el Consejo. Con una mezcla de urbanismo élfico y humano, Krabul es una ciudad de luces y sombras, pues en ella viven los elfos más pudientes de las zonas altas de la ciudad en contraposición con los humanos y elfos más pobres y desamparados de los barrios bajos, donde las drogas, la delincuencia y la corrupción más atroz campan a sus anchas.

Mashilal: antes de ser una Ciudad Oxígeno contenía el corazón neurálgico de las centrales nucleares de la Tierra cuando la raza humana todavía se nutría de ellas para producir energía. A pesar de su baja población, el Consejo de los Elfos decidió cerrarla más bien con un fin protector a nivel global, y no se equivocaban. La antigüedad y el bajo mantenimiento de las infraestructuras, sumado a una dejadez humana, provocó que la central nuclear explotara, haciendo que la ciudad tuviera que ser desalojada de urgencia, ya que fue prácticamente devastada. Los elfos decidieron mantener la burbuja de oxígeno en esa ciudad para que la radiación fuera contenida y no se extendiera. Y sigue así desde hace dos siglos.

Lugares élficos

Los elfos guardan un mapa secreto durante milenios. En él, se representan los lugares donde sus ancestros vivían en la antigüedad. Son lugares ocultos y remotos, alejados de los pueblos y las ciudades de los humanos. Entre esos lugares destacan los cuatro emplazamientos donde caen los trozos del árbol y que dan nombre a las cuatro partes de la saga: el paraíso oculto, las Montañas Rojas, las Cuevas de Cristal y el Mar Mitológico.

El paraíso oculto


Es un lugar oculto y mágico del que ni siquiera los elfos conocen su ubicación. Se encuentra en otra dimensión, tras un agujero de gusano cuya entrada es desconocida. Fue creado por los primeros elfos para esconder y proteger el Árbol de los Elfos, aunque guardaron su ubicación con tanto celo, que a lo largo de los milenios ese conocimiento quedó perdido. Desde que el mundo empezó a ser apocalíptico, los elfos no han cejado en su empeño de encontrarlo para poder utilizar el árbol y salvar el planeta. Ahora, en la primera parte de la saga, Jän, Noram y su grupo tendrán que hallarlo para cumplir con su parte de la misión.

Las Montañas Rojas


Se llaman así debido a que están conformadas por unos violentos volcanes que llevan activos siglos y derraman su lava por las laderas. Es un lugar adusto y muy peligroso por el que se moverán Rilam, Ela y su grupo. Conoceremos más de este lugar en la segunda parte de la saga.

Las Cuevas de Cristal


Hubo un tiempo en que unos elfos llamados los Elfos de los Cristales habitaban estas cuevas. Hechas por ellos y su magnífica magia, despliegan sus kilométricos túneles bajo la árida tierra. La tercera parte de la saga se mueve en este escenario, con Sîtra, Zheoris y su grupo. Será entonces cuando sepamos más de este misterioso lugar.

El Mar Mitológico


El Mar Mitológico es una parte del océano mágica y misteriosa, que, al igual que el resto de lugares élficos, permanece oculta al ojo humano. Sus dominios están habitados por seres pintorescos de todo tipo, incluido otro tipo de elfos. Sabremos más junto a Lugh, Hannä y su grupo en la cuarta y última parte de la saga.

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