EL ÁRBOL DE LOS ELFOS

PERSONAJES DE LA PRIMERA PARTE

PRIMERA PRUEBA AL AMOR. EL PARAÍSO OCULTO

Protagonistas

JÄN

«Ahora podía expresarlo libremente en mi cabeza, ahora podía tomar la decisión correcta, la decisión que debía de haber tomado hace mucho tiempo, sin remordimientos, con resolución. Ahora tenía el suficiente valor como para tomar las riendas de mi vida. Sí, ahora podía gritarlo en mi corazón. Amaba a Noram, estaba locamente enamorada de él. Solo de él. Desde siempre. Este asunto me había atormentado durante meses, me sentía culpable y mal por Rilam, pero ahora ya no podía detenerlo, esos sentimientos acababan de rebelarse y habían salido disparados de la jaula en la que habían estado encerrados».

Jän siempre vivió en los barrios bajos de Krabul, donde se crió con su tía alcohólica, la cual la maltrataba psicológicamente y físicamente. Eso ha marcado su personalidad luchadora. Jän es una chica muy inteligente, responsable, aplicada y perseverante, cuando está decidida por algo, nada la retiene, nada la detiene. Sin embargo, solo una cosa consigue confundirla y aturdirla. Alguien. Noram, ese chico mitad elfo mitad humano del que se ha enamorado locamente siendo tan solo una niña, en cuanto lo conoció. Noram, Rilam y ella formaban una cuadrilla de mejores amigos cuando eran niños, hasta que acabaron envolviéndose en un triángulo amoroso muy particular donde Jän y Noram siempre han jugado a un juego secreto que no pueden resistir. Las circunstancias hicieron que Jän terminara siendo la novia de Rilam, pero jamás ha logrado sacarse a Noram del corazón, pues la arrolladora personalidad del guerrero zorro, la inexplicable y atrayente magia que ambos desprenden cuando están juntos, y una tensión sexual desbordante que no es capaz de eludir, hace que la cabeza de Jän siempre dé vueltas y se perturbe.

NORAM

«Noram pasó al banquillo con las manos insertadas en los bolsillos de su pantalón de chándal, tan tranquilo. Mi abdomen y mi corazón, resucitado después de todo un año,  ya entraron en órbita en cuanto le vi, creo que incluso el organizador se percató de mi cara enrojecida. Cuando Noram me vio y me miró con esos ojazos, todas esas sensaciones se multiplicaron por mil. Mi estómago era una central eléctrica, y podía sentir mi acelerado pulso golpeándome el pecho con tanta fuerza que su onda expansiva se extendía hasta mi cuello. Nos observamos durante unos segundos, y entonces el tiempo pareció detenerse. Cuando me percaté de que me faltaba el aliento, me vi obligada a apartar la vista para que mi organismo se calmara un poco, aunque su imagen ya se había quedado retenida en mis retinas».

Noram, híbrido y negro, también vive en los peligrosos barrios bajos de Krabul. Se quedó huérfano con solo seis años y tuvo que buscarse la vida en esas duras calles. Rescatado y ayudado por Rilam, quien se convierte en su mejor amigo y en su hermano desde entonces, Noram siempre se siente en deuda con él. Cuando Rilam le presenta a su amiga, al poco de su encuentro, Noram se queda profundamente prendado de ella, se enamora locamente de Jän en cuanto sus ojos se posan sobre los suyos. Pero hay un problema, un problema muy gordo para Noram: Rilam también está loco por ella. A partir de ese momento, entre Noram y Jän comienza un juego secreto que ninguno es capaz de detener, ya que, aunque Noram es un desastre y un pasota por naturaleza al que no le parece interesar nada, y a pesar de intentarlo con todas sus fuerzas y todos los medios que encuentra a su alcance, jamás puede arrancársela de la cabeza y el corazón.

Secundarios

RILAM

«Su cabellera blanca deslumbraba a la vista debido a los focos. Se había dejado una barba descuidada, su pelo estaba despeinado y su aspecto se veía bastante desmejorado. Sus ojos de color café con leche se encontraron con los míos, serios, pero desvió el rostro en otra dirección en cuanto me vio».

Rilam también vive en los barrios bajos de Krabul. Siempre ha estado enamorado de Jän, pero no sabe que su mejor amigo, Noram, también lo está. Tampoco sabe que Jän siente lo mismo por Noram, ni tampoco que ambos mantienen un juego secreto a sus espaldas que perdura cuando por fin logra que Jän sea su novia. Hasta que, un día, se entera de todo.

NOTA: este personaje será más desarrollado cuando publique la segunda entrega de El Árbol de los Elfos, ya que en ella pasará a ser protagonista.

MHERL

«Aproveché para mirar en derredor. Mherl se ubicaba en la esquina del banquillo, sentado con las piernas cruzadas, tan elegante como siempre. Nos miró con sus ojos azules y asintió a modo de saludo».

Mherl es otro de los guerreros que van al Paraíso Oculto junto a Jän y Noram. Su carácter hace que al principio no se lleve demasiado bien con el guerrero zorro, pero poco a poco irá cambiando su percepción hacia él. También se convierte en un confidente de Jän.

DORCAL

«La indumentaria de los Buscadores, en contraposición, constaba de una sencilla camisola de manga larga, unos pantalones, unas botas y su preciada y característica capa. Debido a la exclusividad que había requerido la tarea de buscar el árbol durante siglos, se habían quedado bastante anclados en el pasado».

Dorcal es el buscador que dirige al grupo de Jän, Noram y Mherl. Como todo Buscador, su don espiritual hace que sienta la presencia del árbol, pero sus conocimientos de estrategia son muy pocos. Aun así, su presencia es de vital importancia para la misión.

SORPRA

«El líder, un elfo de largos cabellos dorados, lucía un adorno de oro con forma de ramas en la frente a modo de distinción. En apariencia era unos pocos años más mayor que nosotros, tres, quizá cuatro, por lo que físicamente tenía la imagen de un chico de unos veintisiete o veintiocho años, aunque la edad de un elfo era algo relativo, pues permanecíamos jóvenes durante la mayor parte de nuestra eternidad».

Sorpra es el príncipe del Paraíso Oculto, y se fija en Jän en cuanto la ve. Está convencido de que es una persona muy importante de su vida. Él ayudará a Jän a hacerse con el trozo del árbol que ha caído en su reino.

LA REINA PROSA

«La elfo, de un rostro divino donde una juventud madura se había quedado estancada, lucía una larga cabellera de oro que se deslizaba por los escalones, amoldándose a ellos como la misma moqueta. Era tan kilométrica, que llegaba a la mitad de las escaleras. En su cabeza, una suntuosa corona».

La Reina rige en el Paraíso Oculto con mano firme, pero es amada por su pueblo. Le tiene un afecto muy especial al Árbol de los Elfos, y ninguno a los híbridos. Sin embargo, parece ocultar un secreto que ha guardado durante siglos.

RÏBADAH

«Escuché unos golpes metálicos y mi vista vagó en esa dirección, curiosa. Era Rïbadah, estaba entrenando con su espada en la plazoleta, luchando contra un elevado número de elfos que no fui capaz de contar. Y era bueno, muy bueno. Excelente. Mi boca se quedó colgando cuando vi la maestría en el manejo de su espada, la agilidad de sus movimientos, lo rapidísimo que era. Sus oponentes iban cayendo uno a uno, como moscas. Si no fuera porque era un acero sin filo, los hubiera matado a todos».

Rïbadah es un elfo muy presuntuoso y vanidoso. Y le tiene muchas ganas a Noram simplemente por ser negro e híbrido.

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